Administra el saldo de gift card para venta corporativa y colaboradores
Una empresa compra un lote de tarjetas para premiar a su gente, para un programa de beneficios o para reconocimiento interno. Guper administra ese saldo con dueño: cada colaborador queda identificado, recibe su aviso y usa el monto en tienda o en línea.
La venta corporativa se vuelve un canal de captación
Un lote de 200 tarjetas hoy son 200 personas anónimas entrando a la tienda. Con el saldo a nombre de cada una, son 200 clientes identificados que entran al programa y a los que puedes volver a traer.
Se redime más, y la compra suele pasar del monto
El saldo que nadie recuerda se muere en la vigencia. Con el aviso automático antes de vencer, la persona vuelve a la tienda, y en gift card la compra casi siempre supera el valor de la tarjeta.
El reporte que hace que la empresa renueve
Vuelves al cliente corporativo con cuántas tarjetas se activaron y se usaron, por lote. Sin ese dato, renovar el lote del año siguiente depende de la buena voluntad.
Cómo lo resuelve Guper
La empresa compra el lote
Recursos humanos o el equipo comercial define la cantidad, el monto y la vigencia. La emisión y el registro contable siguen igual.
El colaborador reclama su saldo
Con el código de su tarjeta y su identificador, sea correo, teléfono o documento, en una página o en la propia caja de la tienda.
El saldo queda a su nombre
En la misma billetera donde vive el cashback, con vigencia, movimientos y aviso automático antes de vencer.
Y la empresa ve el resultado
Reporte por lote: entregado, activado, redimido y vencido, para saber cuántos de sus colaboradores usaron el beneficio.
Y para la empresa que compra el lote
Es lo que tu equipo comercial puede ofrecerle al área de recursos humanos cuando vende el próximo lote.
El beneficio llega y se usa
El colaborador reclama su saldo en un minuto y recibe el aviso antes de que venza. El beneficio deja de morir olvidado en un correo.
Recursos humanos sabe quién lo usó
Tasa de activación y de redención por lote, sin perseguir a nadie. Es la métrica que justifica el presupuesto del año siguiente.
Sin trabajo para el equipo
Nada de repartir códigos a mano ni de contestar dudas de saldo. La activación y los avisos salen solos.
Preguntas frecuentes
¿Sirve para beneficios y para reconocimiento interno?
Sí, es el mismo mecanismo. Un lote con monto y vigencia, y cada persona reclamando su saldo cuando le llega el código.
¿La empresa ve quién usó el beneficio?
Ve la tasa de activación y de redención por lote. El detalle individual depende de lo que se acuerde con la marca y de la ley de datos del país.
¿Y la tarjeta que se vende al público?
También entra. Cuando se compra en el sitio a nombre de alguien, el saldo cae directo en el perfil de quien la recibe, sin ningún paso extra.
